Bruno Chiroleu: Términus en Finisterre

bruno1 Chiroleu, de freelancer a autoeditor.

La aparición de Términus durante el 2012, significó la irrupción visible de una nueva ola de autores con epicentro en Rosario, Santa Fe. Bruno Chiroleu, no solo es el editor responsable de la revista, sino que, además, es un artista de talento que escribe y dibuja sus propias historias, ejercitando con predilección géneros como el fantástico, la ciencia ficción y el terror. Términus alcanzó un total de 12 números de cadencia cuatrimestral, para ahora transformase en una editorial con un ambicioso plan de publicaciones.

Fecha de nacimiento, edad, y ¿cuándo hiciste tu primera historieta?

“12 de marzo de 1981. 35 años, por ahora. Técnicamente, a mi primera historieta la dibujé alrededor de los ocho años, en una tira de hojas de computación de las que mi viejo traía del laburo, haciendo una ‘viñeta’ por página, con fibra, en la mesa del comedor.”

¿Tenés estudios formales…

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Tres poemas de Juan Francisco Altamiranda


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Foto: Luciano Cagliardi.

BUSCA UN MUNDO QUE TUS PADRES NO PUEDAN DESTRUIR

Busca un mundo que tus padres no puedan destruir

donde los miedos que heredaron no sean admitidos,

donde las luces que los guiaron se apaguen al unísono

y los estándares de vida que los moldearon se desdoblen en tus manos.

Contribuye a un mundo nuevo,

desiste de la propaganda, rechaza el modelo,

busca un mundo que tus padres no puedan destruir

donde el valor de las personas no sea pesificable,

donde el éxito sea un cuento que nadie se traga

y los mártires crucificados cuelguen mudos de la pared.

Busca un mundo que tus padres no puedan destruir,

la vedette se lamenta sobre sus tetas desmoronadas,

sus caderas ya no arrancan ni un solo suspiro,

ningún cuello torcido queda a su paso,

ha perdido todo aquello para lo que un día vivió: los demás.

Desaparecen los dogmas, las certezas, los asideros,

los símbolos de una era se disuelven:

las figuras políticas de mayor peso,

los grandes deportistas, los astros,

las voces de una generación

se apagan una por una,

son arrastrados hacia el olvido por los vientos de cambio

que no dejan de soplar,

nunca dejan de soplar,

desde que el mundo es mundo y hay vida en él.

Los episodios violentos, trágicos, conmovedores

que sacudieron los cimientos de todas las sociedades,

que suscitaron el interés de la opinión pública,

que fueron tema de discusión en hogares, lugares de trabajo y mesas de bar

no podrán ser expresados en lenguaje alguno,

no tendrán nada que decirnos a nosotros,

callarán, de forma inexorable,

para siempre.

Cuida bien tus errores, protege cada fracaso,

guarda celosamente el dolor de todas tus caídas,

que nadie te quite la posibilidad

de familiarizarte con el suelo,

de andar kilómetros y kilómetros en la dirección equivocada,

de mapear tu propia existencia en este mundo

para bien o para mal, para eso es que estamos acá.

Toma tu cabeza y condúcela a toda velocidad contra esa pared

sólo hay un modo de aprender y ellos también lo comprobaron así

después de un millón de caídas

o más.

 

 

NO ES UNA PELOTA CORDIFORME

El tiempo que pasamos mirando por la ventana

no volverá hacia nosotros de ninguna manera,

las horas de la tarde

que dedicamos:

a escudriñar la calle a través del mosquitero,

a horadar el vidrio con nuestra miradas inquietas,

sosteniendo en alto la expectativa, hasta la caída del sol

fueron un mal negocio, un gasto innecesario,

dilapidamos juventudes a la espera de la persona indicada

y el teléfono

¡ay, el teléfono!

los mensajes, las llamadas

que no vienen

que no llegan

que nunca encuentran,

siendo el teléfono una posibilidad concreta de acercamiento,

una herramienta para mascarar la timidez, el mutismo,

la falta de coherencia emergente en estos casos

lo que sea, que fuera una impedimento;

un silencio displicente envuelve a mi teléfono

lo convierte, en cierto sentido, en cómplice de esta tragedia.

Son extenuantes las horas de vana expectación

y es tan roñoso el desdén que recibimos

a cambio de las horas más devotas, aguardando la llegada,

qué retorcido pasatiempo tienen algunos:

distraer la trayectoria de los proyectiles que lanza Cupido ,

ni siquiera una excusa, mediocre, poco creíble, para tal delación

tan sólo una espera que no trae nada.

Tengo chocolates derritiéndose en una caja brillante

y un jazmín,

arrancado del jardín vecino,

perfumada ofrenda del encuentro soñado,

que se rinde

triste, cabizbajo y descolorido,

desfallece oxidado en un vaso de agua en la mesa del comedor.

La vendimia de este amor se ha demorado más de la cuenta,

los frutos se descomponen,  se desprenden del tallo y ruedan al piso

donde pronto se volverán hospedaje de gusanos y podredumbre.

Encender la ilusión, fomentar el apego, insinuar un futuro compartido

para concluir yéndose al mazo de un modo tan brutal,

¿con qué objeto?

Todos los cobardes son mis destinatarios,

todas las perezosas que aún no se han decidido,

para ustedes va mi mensaje:

si no van a amarnos, si no hay interés, ¡carajo!

mejor decirlo desde un comienzo,

no es el romance materia para tibios indecisos,

así evitamos este ayuno de placeres, posibilidades y desenlaces,

así evitamos cifrar nuestras esperanzas en amantes incapaces,

que no están a la altura

siquiera de sus propias dudas.


TRUNCO

A las últimas flores de mi vida

las riega el llanto de familiares y amigos

que, anulados, empobrecidos, enroscados,

vienen a despedirse.

Viudas, prestamistas y usureros

llegan para corroborar la firmeza de la sentencia.

Nadie queda satisfecho con este mísero desenlace,

con esta victoria pírrica de la mente sobre la materia,

con esta clausura definitiva de las posibilidades, de la oferta

que yo tenía para este mundo.

Fui arrancado de la oscuridad un seis de mayo,

veintitantos años atrás, y ahora

vuelvo hacia ella sabiendo:

que no fue tan profundo el surco

que dejé en la memoria

de aquellos y aquellas que me dieron

la oportunidad de ingresar en sus vidas,

colándome en sus historias como un polizón ferroviario,

que le abrieron la puerta a mis conflictos, a mis

temores, a mis inquietudes, a mis teorías conspirativas, a mi estupidez,

a mi lobreguez y a mi todo lo otro,

que los hacía reír o los atraía o les daba igual;

que no fue tan densa la trama

que logré tejer

con sus caminos y el mío, lo hice,

como todo,

a las apuradas, improvisando,

sin artesanía sin compostura sin precisión

pero agradecido

por cada hueco de sus almas donde pude filtrar

las sombras y mi, débil

y poco frecuente, luz;

que no fue tan intenso el transe

que nos mantuvo en vilo

como dos sobrevivientes al naufragio,

abrazados bajo la tormenta, como acróbatas

sin ensayo sin practica sin red

carentes incluso hasta de la fe

pero llenos de buenas intenciones, de ese genuino,

y nada fácil de encontrar,

amor.

La forma, el sitio, el cuándo

no importan,

lo que dejo atrás

no importa,

lo que ellos tienen por delante

no importa,

es otro el quid de la cuestión;

en algún rincón olvidado

quedaron los deseos, las ganas

de transformar, de cambiar, de ayudar,

de empujar fuera de esta existencia

la mueca burlona de tantos que se salen con la suya y viven

a sus anchas, pisoteando el sueño de los débiles y confundidos,

entre los cuales,

felizmente,

siempre me conté.

Yo quise borrar esa mueca,

ese objetivo me desvelaba, me abatía, me entusiasmaba pero ahora

le cierran la tapa al cajón, lo empujan bóveda adentro,

ahora todo queda inconcluso;

el viento se lleva mi granito de arena.


Una breve biografía

Me llamo Juan Altamiranda, tengo 28 años, nací y viví toda mi vida en la ciudad rioplatense de Berisso, en la provincia de Buenos Aires. Mi padre fue obrero fabril, mi madre es ama de casa y soy el menor de cuatro hermanos, todos varones. Cursé mis estudios primarios en una escuela local y el secundario en una escuela técnica de Ensenada. Trabajé durante seis años en el Astillero Río Santiago, en la sección de calderería, fabricando tuberías de ventilación y muebles en chapa fina para los buques. Estoy cursando las últimas materias de la carrera de Comunicación Social y disfruto de la escritura en todas sus formas, así se trate de artículos periodísticos o de cuestiones más literarias.

 

Larry Colburn, quien intervino para detener una masacre en My Lai, muere a los 67 años de edad

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Larry Colburn, un veterano militar estadounidense conocido por haber intervenido para detener la masacre de 1968 en My Lai, falleció a los 67 años de edad. Colburn era uno de los tres miembros de la tripulación de un helicóptero que se enfrentó a otros soldados estadounidenses que estaban masacrando a cientos de pobladores vietnamitas inocentes. Colburn tenía 18 años de edad cuando acordó efectuar una acción de resistencia junto a sus compañeros de tripulación Hugh Thompson y Glenn Andreotta. Los tres amenazaron con dispararles a las tropas estadounidenses si continuaban con la masacre. Este es Larry Colburn en una entrevista con Democracy Now del año 2006.

Larry Colburn expresó: “Entonces, en ese momento, Glenn Andreotta vio una especie de búnker en la tierra, donde se veían algunos rostros que miraban hacia afuera, y se acercaba un escuadrón de estadounidenses. El señor Thompson decidió, y todos decidimos, que si no hacíamos nada en los siguientes 30 segundos, esta gente moriría. Entonces aterrizó el helicóptero entre las tropas estadounidenses que avanzaban y la gente que estaba en el búnker. Se acercó y habló con un teniente y le dijo –o le preguntó– cómo podíamos sacar a estas personas del búnker, que obviamente eran civiles. El teniente respondió que las sacaría con granadas de mano. El señor Thompson, que tenía menor rango que el teniente, le dio a este una orden, le dijo que no desplegara a su gente. Tenía una mejor idea, y creo que le dijo: ‘Si disparas contra estas personas cuando las esté sacando del búnker, mi gente te va a disparar’”.

Ese era Larry Colburn hablando con Democracy Now! en 2006. Murió de cáncer de hígado el martes en su casa, en Georgia.

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Una secta religiosa non sancta en San Vicente DEL TERRORISMO DE ESTADO A LA PROMISCUIDAD DE ESTOS DIAS

Su fundador, Mario Alfredo Mingolla Montrezza, un narcotraficante que cumplió pena en el Brasil además de ser informante del Batallón 601 en años de la dictadura, integró las huestes paramilitares en América Central. Una copiosa documentación, con registros en la web, señalan a la secta denominada Iglesia Ortodoxa Bielorrusa Eslava, establecida en San Vicente, provincia de Buenos Aires, en su estremecedora y abismal desnudez.. Su actual pai o patriarca, llamado en el vecindario “el gordo Franc”, es el tiempo presente de esta historia oscura, que llama a la reflexión.

curas

Mario Alfredo Mingolla y Franc Primozic.

El Papa Francisco suele insistir con firmeza en el flagelo de las sectas, y sitúa a éstas como el resultado de una flaqueza de la fe a la vez que las amonesta con vigor por el daño familiar y social que producen. Aunque el caso de la secta autodenominada Iglesia Ortodoxa Bielorrusa Eslava va ciertamente mucho más allá. Y sorprende.

Esta secta, fundada por un conocido elemento paramilitar –Mario Alfredo (o Alberto) Mingolla Montrezza, que acopia numerosas acusaciones por crímenes de lesa humanidad, también en el exterior–, conjuga su oscura razón de ser con su estigma fundacional, entre los pliegues de una coherencia de mugre, impostación y desvarío (1).

Así, en esta historia patética desfilan mezclados agentes de inteligencia, monseñores a la violeta, ajusticiados, textos religiosos y misas, tanto como grupos de la ultraderecha europea, que en algunas publicaciones son señalados como fuentes de financiación (2). No obstante, sus humildes fieles rezan ausentes, entregados, suspiran y creen.

Hablar del citado personaje es hacerlo de un hombre oscuro, con participación decisiva en la cruenta represión en América Central en los ’80, también de un narcotraficante con condena en el Brasil, y finalmente como una de las personalidades clave de la secta mencionada, donde ofició como “Obispo Christian” y como “Valerian de Silio”.

Además de la extensa nota incluida en Tiempo Argentino, en enero de 2013, y de los documentos extendidos por el Ministerio del Interior de Bolivia y por el Ministerio de Relaciones Exteriores nacional, los papeles críticos dedicados a revelar las andanzas de esta secta superan largamente el centenar de links.

Con el comienzo del siglo

Establecida en los suburbios de San Vicente, e ideada primero en el Brasil, esta secta sufrió pronto los embates de una serie de notas periodísticas que la ponían en evidencia a partir de sus personajes non sanctos de gran bagaje, devenidos obispos y monseñores de una semana a otra, entre la desconfianza o la indiferencia del pueblo local.

La pequeña capilla así se llenó los domingos de misa de extraños hombres que con atuendos rimbombantes, como salidos de la arcaica Konstantinopla, iban recibiendo a los escasos y humildes fieles que venían “en búsqueda de Dios” desde zonas distantes y deprimidas del conurbano, como Solano, Barrio San José, Rafael Calzada, etc.

Tanto el temerario Mingolla como el pai Franc Primozic, su sucesor desde 2009, hicieron uso y abuso de sus atuendos inusitados y ridículos, que fueron impresionando a una feligresía de gente pobre en su mayoría, que poco fue entendiendo de los términos de estos “obispos y monseñores” durante esos prolongados rituales.

La nota breve de Indymedia, citada y que vale la pena consultar, habla de un reducto de nazis en San Vicente, también de sus fuentes de pertenencia y financiación, pero todas las ediciones aludidas subrayan la participación intensiva de Mingolla como informante del Batallón 601 y como íntimo colaborador en los llamados “vuelos de la muerte”.

Donde se come no se ensucia

No hace falta observar mucho para comprobar que esta llamada secta Ortodoxa Bielorrusa Eslava se corresponde, palmo a palmo, con una discursiva análoga a la de los sectores de la ultraderecha europea más recalcitrantes, que, por otra parte, tanto en diálogos y rezos, siempre desconocen o soslayan.

Pero naturalmente no todo se circunscribe a esos planos. Podemos seguir las andanzas de su Obispo mayor en el trabajo acerca del poder paramilitar y el narcotráfico, en su capítulo Bolivia, titulado “Narcotráfico y política: el poder de la mafia”, editado por el equipo Nizkor de investigadores.

De cualquier forma, la cabeza de este grupo parece tener muy en claro que en San Vicente tienen el campo social y religioso entre restringido y vedado, por más que ofrezcan color, “palabra de Dios”, almuerzos y rimbombancia, y así aproximan vecinos y fieles de otros lugares e inclusive de la lejana Capital, por el quehacer cuasi militante de las siempre dispuestas nazareas.

El gordo Franc toca la guitarra…

y toca de oído, como ocurre en la mayoría de las sectas, con un discurso ligero, donde se rasguña de todo para producir una sugestión que atraiga y encierre; lo demás trata de la especulación en las relaciones. Por momentos su horizonte discursivo es una mezcla de libro apócrifo y de edición coleccionable de “Uno mismo”. La historia los condena, y se la trata de tapar con confraternidad al paso y con todo lo que se tenga…

Esta secta autodenominada Ortodoxa Bielorrusa es la que más “obispos y monseñores” ha producido en el menor periodo, con una pléyade de nazareas humildes que van surgiendo y tomando tareas de una semana para la otra. Es casi mágico, aunque no lo es, todo lo que sucede en ese predio, donde muy pocos saben de qué versa esta historia.

El diario Esquiú de Catamarca, en su edición del 30 de junio de 2016, aborda en el curso de la nota de tapa a la familia Mingolla, se refiere al tal Mario y da cuenta de un prontuario, donde se suman el narcotráfico y la prostitución infantil. Está claro, muy claro y sobre la mesa, el perfil de una secta, que hace del doble discurso hacia sus creyentes el pérfido pan de cada día. (3)

Asimismo, sus ediciones en la web, tanto en blogs como en videos, implican un trabajo de armado y pegado intenso, y sólo están destinadas a los menos avisados y a los más cándidos creyentes, que obviamente son el plato fuerte de estos “obispos y monseñores” de conurbano adentro,  que no cuentan con fieles locales ni de barrios vecinos.

Los métodos del gordo

En sólo tres meses, y bajo su reiterado latiguillo “estamos para unir a las familias”, este gordo esloveno (algunos vecinos afirman que es un croata), hace colapsar cualquier matrimonio, u obliga a la otra parte a no faltar a las “fraternales” misas del domingo. Retiene, sugestiona, muestra su atuendo colorido hasta la punta de sus zapatos, y obsequia, a través de sus nazareas, paquetes de galletitas y fideos.

Pero el colapso no se hace esperar, aunque algunas veces se deba aguardar un poco. De cualquier forma, la mayoría de los hechos son más bien impredecibles, como las separaciones conyugales, y hasta los embarazos, como por ejemplo el de una fiel creyente, que llegaba a las misas con su madre, y que el pai Luis, hombre casado en nupcias con una nazarea, supo pronto reconocer como propio.

Pareciera que la secta quiere ser la gran familia, hecha de retazos de unas y de otras, no sin esmero, y donde el poder de administrador único decida sobre cada uno, en medio de un humo de contenidos sorprendente, y en lo que parece un libreto religioso de chatarreo, o una muestra forzada de godos y malinches.

Las nazareas dan amor y alegría

y, se quiera o no, dan información “inocente” y sensible a la cabeza de un grupo, de bagaje decidido, al que nos hemos estado refiriendo, entre noticias del Batallón 601, “los vuelos de la muerte”, prisiones por narcotráfico y referencias al golpe del general García Meza, en Bolivia, como destaca el ensayo “Narcotráfico y política” (4), ya mencionado, con el Obispo Mingolla siempre en el frente.

La total libertad de acción, sin ningún tipo de controles, ha precedido el accionar de esta secta patriarcal, que se enseñorea en el lejano conurbano. ¿Hasta cuándo?, cabe la pregunta. Existe más de un centenar de testimonios y denuncias que la caracterizan y señalan. Aunque con el nueva administración local de Cambiemos parece ir tomando cada semana nuevos aires. Los hombres sombríos de la fe buscan afirmar sus cuevas.

Eduardo Dalter

NOTAS
1. Ricardo Ragendorfer: diario Tiempo Argentino; Buenos Aires, 27 de enero de 2013.
2. Indymedia; Buenos Aires, 9 de septiembre de 2011.
3. Diario Esquiú; Catamarca, 30 de junio de 2016.
4. Narcotráfico y política: el poder de la mafia; ediciones Nizkor.
Algunos enlaces importantes

Nota de Tiempo Argentino, enero de 2013
“Obispo” Mario Alberto Mingolla, un siervo del terrorismo de Estado
http://www.derechos.org/nizkor/arg/doc/mingolla.html

Documento Cancillería argentina/ Detención de Mingolla
incluye informe del Ministerio del Interior de Bolivia

http://desclasificacion.cancilleria.gov.ar/ca-1607-detencion-alfredo-mario-mingolla-0
Iglesia Ortodoxa Bielorrusa Eslava
Iglesia Nazi en Argentina/ Agencia Indymedia

http://argentina.indymedia.org/news/2011/09/792184_comment.php

“Narcotráfico y política: el poder de la mafia”, ensayo
http://www.derechos.org/nizkor/bolivia/libros/cocacoup/cap3.html

Libro “Operación Cóndor/ Los vuelos de la muerte” (1999)
(edición completa)
goo.gl/A9jyI1

secta

San Vicente. “Valiente hechicero
armado” y nazarea Santa Cruz.

 

 
Eduardo Dalter nació en Buenos Aires en 1947. Es conocido poeta e investigador cultural. Parte destacada de su obra se halla reunida en la antología poética Hojas de ruta (2005). Más información en la página www.eduardodalter.com.

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http://www.lexia.com.ar/DALTER.htm

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TARÁNTULA (1966) Paraíso, carretera resbaladiza y María brevemente


Por: Bob Dylan (1942- )

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Regordeta mamá de Afrodita, me inclino ante ti, y con loca eternidad sexual en mi sombra vegetal, yo, secándome las manos en el cuello del caballo. El caballo eructa y tú del hermano mayor de Indiana, el que te azota con su cinturón, y tú que no buscas una razón a tu tortura, y yo quiero tu lengua horizontal, dentro del Reflejo, el perfecto juicio final y estas crueles pesadillas en las que los albañiles me presentan horrorosos contactos y los Hermanos Marx gruñen NO QUIERO TU SABIDURÍA y tus muslos están medio despiertos y no tan Harto de estos amantes en papeles Bíblicos. “¿Así que tú estás aquí para salvar el mundo? ¡Impostor, freak, eres una contradicción! ¡Tienes miedo de admitir que eres una contradicción! ¡Conduces a la gente por el camino equivocado! ¡Tienes los pies grandes y acabarás tropezando contigo y toda la gente a la que has engañado te recogerá!¡No tienes respuestas! ¡Sólo has encontrado una manera de pasar el tiempo! Sin eso, estarías marchitándote y no serías nada. Tienes miedo de no ser nada. Estás bien cogido. ¡te tiene bien cogido!” Estoy tan Harto de la gente Bíblica. Son como aceite de ricino, como rabinos, y ahora deseo Tus ojos. Tú que no quieres hablar de ningún asunto y suministras negrura a mi mente QUIERO TUS OJOS y tu risa y tu esclavitud… No hay riesgo de borrachera; soy un egipcio de confianza. Di adiós al marine.

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Hola. Acabo de llegar. Un viaje terrible. Había un

hombrecillo con un ratón blanco que no me

ha quitado los ojos de encima en todo el viaje. /Jesús

era guapo. ¿Hay algún abogado

por aquí? Iré a verte pronto. Primero

tengo que comer.

……………………….Sinceramente tuyo,

……………………………..Gabacho

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Traducción de Alberto Manzano.

Tarántula. Barcelona. GLOBAL RHYTHM PRESS. 2007. Págs. 90-91.

BALADA DE UN HOMBRE FLACO: BOB DYLAN

Mecánica Celeste

Por: Carlos Bedoya (1951-)

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1

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“Aquí yace bob dylan
demolido por la cortesía vienesa-
que ahora alegará haberlo inventado
la gente en onda ahora puede
escribir Fugas sobre él
& Cupido ahora puede voltear de una patada su lámpara
de kerosén-
bob dylan- matado por un edipo descartado
que se dio
vuelta
para investigar un fantasma
& descubrió que
el fantasma también
era más de una persona”.

B.D., Tarántula

.

Invoco a la hora del té, parco y ávido de soles fríos, la imagen del juglar más inhóspito y provocador de los tiempos modernos. Tanta nieve ha caído en nuestras almas, tanto tiempo ha vertido herrumbre en el corazón, y no obstante, permanece fresca, intacta, la voz arenosa de este trovador, judío errante, Robert Allen Zimmerman.
Acerca de si algo se puso bajo su égida, se discutió mucho. Al cabo de los años, nuestro poeta terminó por aceptar, tras…

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